Desde el momento en que Millie entró en su restaurante buscando trabajo, Lucas la deseó. Pero estar con ella causaría problemas. Él era su jefe y estaba en contra de las reglas... sus reglas. Sin mencionar que, como padre soltero, no podía dejar que cualquier mujer se acercara a su hijo.
Pero Millie era diferente. Sabía que ella era especial desde el momento en que la miró.






