1# EL MULTIMILLONARIO GRUÑON QUE ROBÓ LA NAVIDAD
Soy un gruñón y estoy orgulloso de ello. Odio la alegría forzada, las tradiciones sin sentido y el hecho de que todo en Jingle Bell Junction me recuerda a mis años de adolescencia solitaria.
Por eso decido robar el ridículo adorno navideño del pueblo y quemar la pata de palo... sí, una pata de palo. Le haré un favor al pueblo haciendo de Jingle Hell un lugar un poco menos embarazoso para pasar las fiestas.
Entonces, la dulce, generosa y radiante Holly Jo me pilla en el acto. Holly, cuya sonrisa siempre ha derretido mi gélido corazón. Incluso cuando éramos niños.
