1# MATTEO
Desde el momento en que mi hermana gemela puso sus ojos en Matteo, decidió que él era el indicado. Éramos solo unos niños, pero eso no le importó. En su corazón, creía que estaban destinados a estar juntos.
Así que cuando se anunció su compromiso, nadie se sorprendió.
O al menos, eso creía yo.
Sin embargo, últimamente, algo se sentía diferente. A donde fuera, Matteo estaba allí. Acechando en la oscuridad, oculto entre las sombras, siempre observándome.
No sabía qué había hecho para captar su atención. No la quería. Y, aun así, cada vez que se acercaba, no podía evitar que mi corazón temblara como un alma desnuda atrapada en el gélido abrazo del invierno.












