1# LAST RESORT
Se suponía que no volvería a verlo. Él era el hombre que llevaba el traje perfectamente confeccionado y que rezumaba una mezcla embriagadora de riqueza, rebeldía y atractivo sexual.
Una noche.
Sin ataduras.
Sin nombres.
Gran sexo.
Todavía con el subidón de la noche anterior, entro para conocer a mi nuevo cliente, y lleva la misma sonrisa peligrosa que me atrajo hace unas horas.
