Mi madre siempre me ha dicho: «Desconfía de los humanos, son imprevisibles».
Bastet es una gatita dulce y cariñosa que vive en el barrio de Montmartre, en París. Aunque adora a Nathalie, su dueña, nada le gustaría más que comunicarse con ella para comentar el día y compartir sus preocupaciones: el sabor de algunas latas de comida, su pasión por los rascadores y los beneficios de los masajes.
