Nunca huyas de un Alfa. Al ser la única loba inmune a la maldición que obliga a los de mi especie a cambiar cada noche, soy una mercancía en alza... y no en el buen sentido. Fui a Nueva York pensando que sería el lugar más seguro para esconderme. Decisión equivocada. La ciudad es el hogar de una de las manadas más grandes del mundo. ¿Su líder? Alto, fuerte, sexy y decidido a que yo sea suya. Cuando mi olor empieza a volver locos a los hombres sin pareja, esa bestia gigante y posesiva que no me deja en paz es la única que puede protegerme. De una forma u otra, estoy totalmente jodida.
