La vida de Rob y Sarah era como un sueño idílico…, hasta que alguien decidió despertarlos a puntapiés. ¡Y de repente él la miraba como a la bruja del cuento, y ella se veía obligada a comportarse como si lo fuera! Cuando el Daily Mirror anunció a bombo y platillo la boda de la aristócrata Sarah Hamilton con el conde de Southon, a la chica estuvo a punto de darle un tabardillo.
