En 1945 la Segunda Guerra Mundial toca a su fin. Paira entonces, París ha sido liberado de la ocupación nazi; sin embargo, en un monasterio del norte de Francia se concede asiló a un joven oficial del régimen fascista, Eduard Schwermann, quien provisto de la identidad falsa que le procurarán los Monjes franceses se dispone a escapar del país y empezar una nueva vida.
Cincuenta años después, cuando Schwermann pida asilo en otro monasterio y la prensa británica lo descubra, el Vaticano ordenará al padre Anselm, un fraile del monasterio de Larkwood que colgó la toga para abrazar los hábitos, que averigüe por qué la Iglesia ayudó a escapar a un criminal de guerra.
