A finales de los años sesenta, ni siquiera la provinciana Eastwick, una pequeña población de Rhode Island, permanece ajena a los cambios que erosionaban los cimientos de las costumbres y la moral del país. En ese pueblo olvidado, tres divorciadas han descubierto no sólo que tienen dotes artísticas: Alexandra esculpe, Jane toca el violonchelo y Sukie escribe, aunque sea una columna de cotilleos, sino que, además, poseen poderes mágicos y son capaces de desatar tormentas, transformar objetos o provocar accidentes. Las tres parecen malbaratar sus dones en pequeñeces y mezquindades, como acostarse con los maridos infelices del pueblo, hasta la llegada del misterioso Darryl Van Horne, un soltero que las seduce –metafórica y literalmente– a todas. Sin embargo, ciertos hechos acaban enojando de tal modo a las brujas que éstas no dudarán en emplear todo su poder para vengarse.
CÁMARA DE GAS - JOHN GRISHAM
SERIE ELLA - JODI ELLEN MALPAS
SERIE CASARSE CON UN MILLONARIO - JENNIFER PROBST
Nicholas Ryan no cree en sentimientos, ni en compromisos. ¿Amor, matrimonio, familia? Esos conceptos ni siquiera existen en su mundo regido por la eficacia y la profesionalidad que le han permitido triunfar en su profesión. Pero la familia y sus valores sí eran esenciales para el tío Earl, y así lo especifica su testamento. Si Nick desea tener el control de la empresa de arquitectura la cual ha dedicado tanto esfuerzo, debe casarse. El matrimonio, con la mujer que él elija, debe durar como mínimo un año. En caso contrario, su parte se repartirá entre el resto de miembros de la junta. De modo que Nick decide casarse con Alexa Maria McKenzie, la mejor amiga de la infancia de su hermana, pero con la firma previa de un contrato matrimonial que evite cualquier implicación emocional.



