«Soy la Ejecutora y no salgo con vampiros. Los mato.»
De complexión menuda y lengua afilada, Anita Blake no es alguien a quien convenga subestimar: levanta muertos para ganarse el sustento, y la policía de San Luis recurre a ella cuando necesita asesoría en casos que involucran lo sobrenatural; está curtida en mil batallas y tiene licencia para matar vampiros. No siente simpatía alguno por ellos, pero contra todo pronóstico, se descubre investigando una serie de asesinatos... precisamente de vampiros.
Fantasía, terror, romance, policial y por si fuera poco protagonistas bien "calientes". Es que se le puede pedir algo más a una saga?
Es la primera historia que ha escrito Laurell K. Hamilton ambientada en el «anitaverso» en la que no aparece el personaje de nuestra intrépida cazavampiros ni ningún otro conocido de la serie.
La primera novela de la serie de Anita Blake, Placeres prohibidos, está ambientada en San Luis dos años después de que el vampirismo haya sido legalizado en los Estados Unidos, y Casa en venta, se sitúa en un momento anterior. ¿Qué incidencia podría tener una medida como la legalización del vampirismo en la vida de la gente de a pie?

