1# LASTIMADA
—¿Eres suya por voluntad propia? —exige Jackson, sus ojos azules están tan oscuros como las nubes sobre nuestras cabezas—. Dime. ¿Lo eres?
Jackson Vale. El adversario de mi jefe y el hombre en el que he pensado demasiado desde que nos presentaron la semana pasada.
—No soy suya —exploto indignada—. Tan solo soy su empleada. Yo no le pertenezco.
Y por alguna razón eso desencadena un destello de intensidad y… ¿satisfacción? en la expresión de Jackson. Muy bien, oficialmente me rindo a entender nada de esto.
