Sasha era hermosa, rebelde, osada y desobediente. Muy distinta a las chicas de su edad. No creía ni en príncipes azules, ni en cuento de hadas. Criada entre soldados, los mismos que su padre adiestraba bajo severos y peligrosos entrenamientos, y de los cuales ella era uno más. Cuando logro ingresar al colegio militar, se encontró con una colmada de felicidad.
