¿Y SI LA SÁBANA DE TURÍN NO ES LO QUE TE HAN CONTADO?
Dos mil años de silencio. Un tejido que guarda la huella de un hombre. Una orden que mataría para proteger la respuesta.En 1357, un caballero empobrecido llamado Geoffroi de Charny exhibe en la pequeña iglesia de Lirey, Francia, una pieza de lino de cuatro metros y medio que lleva impresa la imagen de un hombre flagelado, coronado de espinas y crucificado.



