El mal no se puede extinguir, solo podemos enfrentarlo, luchar... rezar para eliminarlo de todos nosotros... y recibir la luz en nuestros corazones.
La luz nos mostrará el camino a seguir, pero depende de nosotros, y sólo de cada uno de nosotros, permanecerá en el sendero correcto y no perdernos en la oscuridad que se extiende a lo largo del camino hacia la salvación...
La vida desordenada. de Drina tras la muerte de los únicos padres que conoció, la llevó a inmerecer el don de la protección divina que le fuera concedido al nacer por El Altísimo, aun siendo hija del Señor Oscuro. Creció sintiendo siempre que no encajaba en este mundo, que el Dios del que hablaban todos era una farsa y que si de casualidad existía; se había olvidado de ella.
La luz nos mostrará el camino a seguir, pero depende de nosotros, y sólo de cada uno de nosotros, permanecerá en el sendero correcto y no perdernos en la oscuridad que se extiende a lo largo del camino hacia la salvación...
La vida desordenada. de Drina tras la muerte de los únicos padres que conoció, la llevó a inmerecer el don de la protección divina que le fuera concedido al nacer por El Altísimo, aun siendo hija del Señor Oscuro. Creció sintiendo siempre que no encajaba en este mundo, que el Dios del que hablaban todos era una farsa y que si de casualidad existía; se había olvidado de ella.

