Algunas personas viven toda su vida sin cambiar su perspectiva. Para Allison Dennis, solo se necesitan 180 segundos...
Después de pasar la vida yendo de un hogar de acogida a otro, Allison está decidida a mantener a los demás a distancia. Adoptada a los dieciséis años, sabe que no debe creer en la permanencia de nada. Pero al comenzar su tercer año en la universidad, le resulta cada vez más difícil desaparecer en el ruido blanco que sale de sus auriculares.
