1# ENTELEQUIA
Vivía en una pequeña ciudad costera, junto a mi padre, con quien tenía una tensa y casi inexistente relación. Por suerte contaba con mis Raquel, Esther, Fabiola y Mónica. Como las Spice Girls no podíamos ser más distintas, y sin embargo, éramos inseparables. Juntas formábamos algo mayor, a lo que yo me aferraba incluso cuando empezó a resquebrajarse, moviéndonos en un ambiente arriesgado por sus excesos nocturnos que enfrentábamos de distinta manera.
Siempre he tenido la impresión de nadar contra corriente y esa sensación se incrementó la primera vez que me enamoré. Tenía casi quince años y estaba a punto de experimentar muchas primeras veces.