SERIE THE MCQUOIDS OF MAYFAIR - CHRISTI CALDWELL

1# THE DUKE ALONE

Lady Myrtle McQuoid siempre se ha sentido un poco olvidada, y esta temporada no es una excepción. Cuando su bulliciosa familia abandona su casa de Londres para irse al campo, Myrtle se percata de que la han dejado atrás. Pero sólo necesita permanecer caliente, mantener su barriga llena y distraerse hasta que sus parientes adviertan su error y vuelvan a recogerla. Seguramente no tardarán mucho.
El viudo Val Bancroft, Duque de Aragon, se ha aislado del mundo. Lo único que necesita es un perro fiel, una casa silenciosa y su propia compañía. Desde luego, no el parloteo incesante de la alegre y testaruda vecina.

SERIE CUERPOS PASIONALES - MARIAN ARPA

 1# EL SARGENTO QUE ME HACE DELIRAR

¿Quién se esconderá detrás de las llamadas que recibe Marina?
Keanu Williams es un agente de los SWAT de Boston. Su trabajo es vocacional, ha nacido para proteger a todo el mundo, y tiene a su mando a un equipo que considera su familia.
Su relación de tres años con una mujer lo deja marcado, y no confía en ninguna, todas tienen su lado arpía que sale a relucir en el momento menos esperado. Por ese motivo, cuando conoce a Marina está convencida de que es igual a todos los demás, y pretende disfrutar de ella hasta que salga la bruja que está seguro lleva dentro.
Marina Abelló es una joven fotógrafa.

SERIE LIGHTINING - TRACY WOLFF

1# DOWN & DIRTY

Esta estrella del fútbol necesitará los movimientos correctos para superar las defensas de una preciosa pelirroja que se cruza en su camino...
Emerson.
Tengo demasiado en juego en este trabajo como para llegar tarde en mi primer día pareciendo la ganadora de un concurso de camisetas mojadas, todo gracias al arrogante quarterback que conduce como si fuera dueño de la carretera. Hunter Browning cree que, como es famoso, puede arreglarlo todo con una sonrisa... Es demasiado perfecto y un peligro para si mismo. O para mí...
Hunter.

NADA QUE PERDER - ISABELLA MARIN

«Él me mostró el lado salvaje de la vida. Un nuevo tipo de oscuridad. Era como una enfermedad incurable que me había golpeado con fuerza. Me obsesionaba. Sencillamente, me obsesionaba. Lo habría seguido hasta el mismo Infierno si así me lo hubiera demandado».