Peor que un rey despiadado... es un rey obsesionado.
Aislamiento, oscuridad y carne podrida, me rodea, me sofoca, pero yo soy el vil gobernante que lo controla todo.
Anhelo el calor, sin embargo, todo lo que toco, es frío.
Entonces, ella tropieza con mi dominio, perdida y asustada, sola y confundida.
Y la aterrorizo aún más.
Ella me llama diablo, así que le muestro su placer, como sólo el diablo puede.
Soy el calor que agita su carne, el anhelo que estremece su hueso.
