TRILOGÍA LOS CABRONES TAMBIÉN SE ENAMORAN - YANIRA GARCÍA

1# LOS CABRONES TAMBIÉN SE ENAMORAN

Soy Helena Miller, aunque él se empeñe en llamarme Helena con hache… Sobra decir que lo odio, ¿verdad? ¿A él? A él también, por supuesto.
No me he parado a pensar ni siquiera cómo terminó trabajando en New York Style tras una entrevista de los más raros, ¿qué por qué? Pues porque… No pienso desvelarte todos mis secretos, ¡entonces no tendría gracia!
El señor microbio, que así es como lo llamo cariñosamente —añádase un puñado de ironía en esta parte—, me ha encomendado una misión debo escribir una columna en la revista sobre cómo conquistar a un hombre… ¡Yo! Que no tengo ni idea de ello, en fin, me toca improvisar, eso sí, mientras mi mente se plantea cómo ser creativo para cumplir el objetivo por el cual me han contratado, jugaré a ser su piedra en el zapato.
Lo que no me esperaba es que la cosa se terminara complicando hasta el punto en que… en que… Pues hasta este punto.
Loren, Mia y Sarah, mis mejores amigas, intentarán ayudarme en este camino, unas veces acertarán y otras me complicarán las cosas más aún y luego está Guille, mi compañero de piso que solo piensa en… ¿empotrarme?
Líos, risas, confesiones, consejos, vodkas, enemigos, amigos, verborrea, dramatismo, locuras… Esos son ingredientes que encontrarás en mi historia, ¿te atreves a descubrirla? Si no lo haces, te arrepentirás… ¡Os presento mi mundo! ¡Bienvenid@s!

2# TÚ Y TU MALDITA FORMA DE VER LA VIDA COLOR DE ROSA

«Apartamento en Lado Oeste. Dos habitaciones. Baños independientes. Salón comedor. Compañero de piso inteligente y muy sexy. Todo ventajas».
Mi historia comienza con un anuncio en varias webs buscando a alguien que supla la ausencia de Helena, mi anterior compañera de piso. Varias semanas de entrevistas y siempre había un «pero», hasta que sencillamente llegó a ella; ella y su actitud, su forma de ser y esa forma de ver la vida que dista tanto de la mía.
Ella, con ganas de enseñar. Ella, con ganas de aprender. Ella, con ganas de vivir.
Yo, con ganas de enseñar. Yo, con ganas de aprender. Yo, con ganas de ver la vida desde su perspectiva.
Ella y su brillo. Yo y mis tres reglas de oro. Ella y su empatía. Yo y mis reticencias. Ella, todo ternura. Yo, toda locura.
Ella. Yo. Nuestra historia. ¿Te atreves a ver la vida de color de rosa?

2.5# YO SOY SIMON BAKER

¿Sabes ese momento exacto en el que planeas un fin de semana de dos y acaba siendo un fin de semana de seis? O seis y medio, según se vea… Pues eso es justamente lo que me ha sucedido. ¿Y cómo me siento? No hace falta ni siquiera que lo preguntaris, podéis haceros una idea de la frustración que cargo y, en gran parte, gracias a Guille, sin contar al gato.
Esta es la historia (corta) de cómo una nevada puede trastocar tus planos o quizás… mejorarlos. Y sí, soy yo, Simon Baker, más conocido como señor microbio y he vuelto. Apuesto a que me echabas de menos.
Si has leído Los cabrones también se enamoran y Tú y tu maldita forma de ver la vida de color de rosa, y te apetece seguir divirtiéndote con sus idas de olla, ¿a qué esperas para empezar?

3# LAS CABRONAS TAMBIÉN SE ENAMORAN

No me atrevo a afirmar o desmentir si esta es la típica novela en la que vas a leer lo que te han contado siempre; chica conoce chico. Chica y chico follan. Chica y chico se quedan juntos. Fueron felices y comieron perdices. Que esto no quiere decir que no sea cierto y que algo de lo que te acabo de contar te encuentres entre estas páginas, ojo al dato. Sin embargo, y para que sirva de precedente, está bien que sepas de antemano que te diré cosas que quizás no te guste leer, me comportaré de una forma políticamente incorrecta, afirmaré categóricamente que el amor tiene sus cosas buenas, sus cosas malas, sus realidades y sus mierdas, y también te enseñaré lo irreverente que puedo llegar a ser, sin contar lo dramas que soy, cosa que viene de familia. Si con todo esto que te acabo de explicar te apetece conocer mi historia, reencontrarte con el resto del grupo, regresar a Nueva York, vivir en primera persona mi vida, enamorarte, enfadarte, empatizar, reír hasta que te duela la barriga y que se te caigan las bragas cuando él aparezca en escena… no me queda más que presentarme, abrirte las puertas de mi vida e invitarte a que tomes asiento. Me llamo Diana Miller y no sé si las cabronas también se enamoran o es uno de esos cuentos chinos, ¿lo descubrimos juntas?

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