SERIE TEMPORADAS - MAR POLDARK

1# UNA TACITA DE VALENTÍA

«Había irrumpido la boda equivocada, tropezó de bruces con el pasado y no era tan desagradable como recordaba». Winter Adams siempre ha sido considerada La Blancanieves del siglo frío, distante, de tez pálida y ojos tan cristalinos como la propia plata. Cansada de ser juzgada por todo el mundo y de callar los sentimientos de su corazón decide tomar una decisión Bryce Evans, el amor de su vida, está a punto de dar el «Sí quiero» y tiene que detenerle a toda costa. Todo habría sido perfecto si el chico que se giró proporcionándole ese bonito cuento de hadas no fuese Nathaniel su mejor amigo de la universidad y en el que se apoyó cuando Bryce no la correspondencia. Ahora que han vuelto a encontrarse, que ha arruinado su plan perfecto y está en boca de todos, no la dejará escapar.

2# UNA OPORTUNIDAD PARA DAR CALABAZAS

«Fingió ser impenetrable para enfrentar su divorcio, se vistió con la mejor armadura para que el dolor que reflejaban sus ojos azules no la hiciera débil y permitió que besase cada una de sus cicatrices con la esperanza de olvidar su traición». Para Autumn Miller disfrutar de su primer año como divorciada no era tan asombroso como imaginaba. Podía ser una de las empresas más cotizadas del tener independencia, su propia marca, incluso tirar de tarjeta todo lo que deseara sin miedo a quedarse en números rojos. Todo sería perfecto si cada vez que llegase a casa Vincent Rogers, su exmarido y el hombre que la traicionó, no fuese una parte más del mobiliario. Porque podía lidiar con las heridas que él mismo había dibujado en su piel, escondida en las sábanas que una vez compartieron. Pero enfrentar aquella convivencia cuando no eran nada, la hacía bailar entre el deseo de terminar entre sus brazos, o pedirle que se marchase de su vida. Él no estaba preparado para contar el motivo de su decisión un año atrás, la cuenta atrás marcaba un destino, que quizás, con un poco de valentía no les alejase para siempre.

3# UNA NUEVA FLOR EN SANTA MÓNICA

«No estaba acostumbrada a vivir sin una planificación previa, improvisar sus pasos en los brazos del hombre más inconstante del mundo le permitía volar». Spring Cooper tuvo una vida de resultado perfectamente planeada. Lo único que tenía que hacer era sonreír, agradecer y no levantar la voz para ser similar a una muñeca. El día de su boda debía ser el más especial de su vida, pero no contó con que Winter Adams la irrumpiría y todo aquel bonito cuento de hadas se iría al traste en cuestión de pocos segundos. La única opción que demostró viable para enfrentar la vergüenza era huir de Boston, empezar de cero e intentar dar sus primeros pasos sin tener el consentimiento de su padre. Después de su discusión con Nathan, Bryce Evans ha decidido marcharse con la culpa a Santa Mónica. Estaba acostumbrado a tomar decisiones sin mirar atrás, así que vivir en el apartamento de Zander durante una temporada tampoco le parecía nada del otro mundo. Solo quería desconectar de los lazos que siempre lo juzgaban como «el vikingo peligroso», como lo habían bautizado sus amigos. Conocer a Spring no estaba dentro de sus planos, que le dejase sin aliento ni siquiera en su imaginación. Para él solo era una niña que no conocía la cara más peligrosa de la gente y ya que él, con sus tatuajes y su sonrisa ladina lo decía a gritos, tampoco le supondría un problema corromperla un poquito. Con suerte no querría descubrir por qué le encantaba su olor, ni por qué sus diminutos brazos le arrastrarían a una primavera continua de la que no tendría la intención de escapar.

4# UNA LOCURA PARA NO PERDERTE

«Rompieron los límites de su amistad creyendo que serían invencibles, lo único que descubrió es que su barrera llevaba años hecha cenizas». Summer Thompson siempre ha sido un auténtico libre, espontánea, con ganas de alcanzar las estrellas si así se lo propusiera. Podía brillar como si fuese parte de una constelación que nadie quiere sacar a bailar porque destaca por encima de los demás. Zander Harris y ella eran los únicos que siempre se quedaban en un rincón de la discoteca viendo como las luces de colores envolvían sus cuerpos hasta hacerlos invisibles. Lo más sensato habría sido levantarse, marcharse de aquel ambiente del que ya no eran parte, pero el alcohol les hizo perder la razón los límites de su amistad se rompieron en mil pedazos y ya no había vuelta atrás. Creían que la confianza que existía entre ellos era lo suficientemente fuerte para seguir adelante sin recordar la atracción que seguía haciéndoles cosquillas en la piel. Sin embargo, un amigo puede comprender tus flaquezas, pero no cada una de las heridas que cargas al ser diferente o al haber renunciado a un sueño. Y como todo peón en un grupo de personas prefieres ser parte de algo, antes de aceptar una soledad de la que pueden mofarse. Él no iba a alejarse del tablero, ni ella dejaría de hacerle arder, aunque fuese demasiado tarde para recuperar lo que tenían.

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