«Siempre hay un poco de locura en el amor. Pero siempre hay algo de razón en la locura» . Friedrich Nietzsche.
A finales del siglo XIX la ciencia avanzaba a pasos agigantados, muchas veces por encima de la ética y la correcta metodología. El proyecto Prometheus había cruzado cualquier límite y, ahora, su creador se enfrentaría a las consecuencias.
Lord Marcus Cavendish era una de ellas. Al borde del abismo, caminaba al filo entre la cordura y la locura. Solo un fin lo mantenía en la lucha, hacerles pagar a su torturador y a sus cómplices. Entre ellos, su padre. Regresar al hogar significaba para él abrir las puertas del infierno y estar dispuesto a quemarse en su fuego.
Pero no contaba con hallar las llamas tan tentadoras.
Lady Irina, su cuñada, se encontraba atrapada en esa pesadilla. Casada con un hombre cruel, se mantenía íntegra gracias a un único objetivo: salvar a su hijo Gunnar de convertirse en un monstruo. Y para ello, estaba dispuesta a todo, incluso a aliarse con su cuñado… a pactar con el demonio.
Advertencia : esta historia tiene contenido oscuro, sus personajes son de moralidad gris y no existe redención.
Aquel que tiene un porqué para vivir puede enfrentarse a todos los «cómos» . Friedrich Nietzsche
El mito de Prometeo lo advierte: quien quiera robar el fuego de los dioses será castigado. Y la hora de Viktor Schwarz, el jefe del proyecto Prometheus, se acerca.
En los pabellones del hospicio, dos niños forjaron una conexión y rompieron las reglas, por lo que debían ser eliminados. Pero el fuego no pudo con ellos, tan solo dejó una marca imborrable en sus pieles y en sus mentes: una rosa roja.
Ahora, Tobías Krage es un caso de éxito; su razón de vivir, su razón de luchar, es hacerle pagar a Schwarz el haberle arrebatado lo único que le importó en la vida: esa niña que estuvo dispuesta a atravesar el fuego para salvarlo.
Alexa Milbank no solo no está muerta, sino que ha regresado del inframundo. ¿Por qué?, ¿dónde estuvo todo este tiempo?, ¿qué busca al infiltrarse en las líneas de Tobías Krage?
Ella tiene el poder de destruirlo y también el de salvarlo. Ahora solo queda saber hacia qué lado se inclinará la balanza.
Hasta el odio tiene fecha de caducidad…
Serge Amberg lo descubriría cuando su venganza se encontrase frente al mayor de los obstáculos: comprender que todavía era capaz de amar.
El proyecto Prometheus aún no ha sido arrancado de raíz, Viktor Schwarz, su creador, continúa impune, eludiendo la muerte, con la intención de extender su monstruoso legado a otras tierras. Pero antes de poner un pie fuera del continente, tiene asuntos personales que resolver, asuntos con nombre y apellido: Leah Böhm.
¿Quién es esa maldita muchacha? Maldita, sí, porque en sus venas corre la sangre de un monstruo. Y maldita, porque, sin siquiera saberlo, es la carnada perfecta para capturarlo.
El doctor Amberg quiere ajustar las cuentas pendientes, hacer pagar a los pecadores y, en especial, cumplir la promesa de venganza que se hizo a sí mismo. Aunque esto significara destruir el último vestigio vivo de su corazón.
El hacedor de Demonios, última entrega de la serie Prometheus. A veces, para vencer a un monstruo, debes convertirte en un ser más peligroso. En un Hacedor de Demonios.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario