Mientras Orka continúa la búsqueda de su hijo desaparecido, los Hermanos de Sangre emprenden una desesperada carrera hacia el sur para salvar a uno de los suyos y Varg da sus primeros pasos en la senda de la venganza.
Elvar se ha comprometido a cumplir su juramento de sangre y rescatar a un prisionero de las garras de Lik-Rifa y sus seguidores descendientes de la dragona, pero antes debe convencer a los Terrores de la Batalla para que la sigan.
Pero ni siquiera los Hermanos de Sangre y los Terrores de la Batalla pueden enfrentarse solos con un dragón.
Varg ha dejado atrás el sufrimiento de su vida pasada y se ha convertido en un miembro de pleno derecho de los Hermanos de Sangre. Pero, ahora, sus nuevos camaradas y él se enfrentan al mayor desafío de sus vidas: matar un dragón.
Elvar dedica todos sus esfuerzos a consolidar su poder en Snakavik, donde tiene que hacer frente a amenazas internas y externas. Mientras lucha para imponer su autoridad ante la inminente Guerra, debe afrontar una tarea, sin duda, insuperable: dominar la ferocidad de un dios lobo.
Biórr y su banda de guerreros se dirigen al norte, sedientos de sangre, pero Guðvarr se mueve por sus propios intereses con la esperanza de ganarse el favor de Lik-Rifa y realizar sus ambiciones.
Todos los caminos llevan a Snakavik, donde todo está preparándose para la batalla final: una colisión titánica que sacudirá los cimientos del mundo y será testigo de la verdadera furia de los dioses.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario