La Atlántida lleva siglos sosteniéndose sobre tres promesas. La princesa será vista solo una vez al año. Sirenas y atlantes cumplirán un pacto de paz. El poder que la Diosa les concedió, pertenecerá solo a la isla.
Elayne, como princesa de la Atlántida, es muy consciente del peligro que conlleva romper la primera de aquellas promesas cuando, tras descubrir la verdad atroz que se esconde detrás del trono, decide huir del palacio.
