Si pudiera pedir un deseo, sería no haber conocido jamás a mi ex. Me quitó el dinero, me engañó y me dejó con una hipoteca imposible.
Ahora, justo cuando estoy luchando por reconstruir mi vida, encuentro una botella inusual con una nota dentro: «Tienes un deseo. Haz que valga la pena». Ja, ja. ¿Una broma?

