Mientras Kim lucha contra sus propios demonios, ¿conseguirá detener al asesino antes de que se cobre otra vida?
¿Cuán lejos estás dispuesto a ir para proteger tus secretos más siniestros?
«Suicidio», dicen todos cuando encuentran a la adolescente Sadie Winters muerta en un lado del edificio. Este parece haber sido el devastador acto final de una niña cargada de problemas. Pero, cuando en la misma escuela aparece el cuerpo maltrecho de otro chico, se hace evidente, para la detective Kim Stone, que estas muertes no han sido accidentes trágicos.
Mientras Kim y su equipo comienzan a desentrañar la siniestra red de secretos, una de las profesoras parece tener la clave de la verdad; pero, cuando está a punto de romper el silencio, muere en circunstancias sospechosas. Con más vidas de niños en peligro, la detective tiene que arrostrar lo impensable: la posibilidad de que un alumno pudiera ser el culpable de los asesinatos. Sus intentos por profundizar en la psicología de los niños asesinos la ponen en contacto con su antigua adversaria, la doctora Alex Thorne, una peligrosa sociópata que tiene por vocación destruir a Kim.
Desesperada por atrapar al asesino, la detective descubre un vínculo entre los homicidios recientes y las novatadas de hace algunos decenios. Pero la salvación de esas vidas inocentes tiene un costo… Y, en el equipo de Kim, alguien tendrá que pagar el precio más alto.

9# PROMESA FATAL
¡Pito, pito, gorgorito! Yo decido si tu vida quito…
Cuando se descubre el cuerpo de un médico brutalmente asesinado en un bosque local, la detective Kim Stone se sorprende al descubrir que la víctima es Gordon Cordell, un hombre vinculado a un caso anterior en el que murió una joven colegiala. Gordon tiene un pasado accidentado, pero ¿quién querría que muriera?
A medida que avanza la investigación, el hijo de Gordon se ve involucrado en un horrible accidente automovilístico que lo deja luchando por su vida. Y Kim está segura de que no fue un accidente.
Cuando una mujer es encontrada muerta en circunstancias sospechosas, Kim establece un vínculo inquietante entre las víctimas y el Hospital Russells Hall, el mismo donde trabajaba Gordon.
Con Kim y su equipo todavía de luto por la pérdida de uno de los suyos, están en su momento más débil y se enfrentan a uno de los asesinos en serie más peligrosos que jamás hayan encontrado. Todo está en juego. ¿Podrá Kim mantener unido a su equipo y encontrar al asesino antes de que se cobre su próxima víctima?
El asesino está matando a sus víctimas a un ritmo aterrador, y aún no ha terminado.
10# RECUERDOS DE MUERTE
Ella les arruinó la vida. Ahora quieren destruir la suya.
«Alguien está recreando cada punto traumático de tu vida. Lo hace para provocarte sufrimiento, para hacerte daño, y el único final posible es la muerte. Tu muerte».
En la cuarta planta del edificio Chaucer, dos adolescentes aparecen encadenados a un radiador. El chico está muerto, pero la chica está viva. Para la detective Kim Stone, cada detalle de la escena es un reflejo de su propia experiencia aterradora con su hermano Mikey, cuando vivían en el mismo edificio, treinta años atrás.
En un coche calcinado aparecen los cadáveres de una pareja de mediana edad y Kim no puede dejar de notar la escalofriante similitud con la muerte de Erica y Keith, los únicos padres cariñosos que conoció.
Se enfrenta, por lo visto, a un asesino que está recreando sucesos traumáticos de su pasado, por lo que tendrá que encarar una brutal verdad: alguien quiere hacerle daño de la peor manera posible. Desesperada por seguir en el caso, se verá obligada a trabajar con Alison Lowe, una experta en perfiles criminales a quien han llamado para observar a la detective y vigilar su comportamiento.
Kim lleva años atrapando a delincuentes peligrosos y protegiendo a inocentes; pero, ahora que hay un asesino firmemente decidido a destruirla, ¿conseguirá resolver este complejo caso y salvar su propia vida? ¿O se convertirá en la víctima final?
11# JUEGO DE NIÑOS
Por fin jugamos a algo. Un juego que yo he elegido.
Doy un último empujón al carrusel y retrocedo.
— Deberías haber jugado conmigo —vuelvo a decirle, aunque sé que ya no me oye.
A última hora de una tarde de verano, la detective Kim Stone llega al parque Haden Hill, escenario de un crimen espantoso: ha aparecido una mujer de unos sesenta años atada a un columpio con alambre de espino y con una equis grabada en la nuca. La víctima es Belinda Evans, una recién jubilada profesora universitaria de Psicología Infantil.
En un registro de la casa de Belinda, Kim y su equipo encuentran una bolsa de viaje ya lista. A partir de ahí, empiezan a desentrañar una compleja relación entre la víctima y su hermana.
Pero aparecen otros dos cadáveres con las mismas marcas distintivas. Kim cae en la cuenta de que está a la caza de un asesino en serie de comportamiento ritualista. Relaciona las víctimas y descubre que las dos habían sido antiguas participantes en torneos anuales para niños superdotados y que se preparaban para viajar al siguiente encuentro.
El equipo ya está trabajando al límite de su capacidad y, aun así, Kim Stone se ve obligada a ceder a otra comisaría al sargento detective Penn, quien tendrá que ocuparse de revisar otro asesinato.
No es el mejor momento para enfrentarse a uno de los asesinos más despiadados con los que se han topado. Tendrán que investigar a todos los niños que han asistido a esos torneos desde hace décadas, pues ahí están las pistas.
Enfrentada a cientos de indicios y a una doliente hermana que se niega a hablar, ¿podrá Kim meterse en la mente del homicida y detener el siguiente crimen antes de que sea demasiado tarde?
12# MENTE QUE MATA
Todo parecía tan sencillo… Entrar, conseguir la información, salir. Pero ahora se estaban metiendo en su mente, y no sabía cómo detenerlos…
Han llamado a Kim Stone para que acuda a casa de Samantha Brown. La joven ha aparecido tendida en la cama, degollada y con un cuchillo en la mano. Nadie parece haber forzado la entrada, no hay signos de lucha. Kim dictamina que la muerte ha sido un trágico suicidio. Pero una visita a los padres de Samantha hace saltar las alarmas: hay algo que no le están contando. Entonces, Kim descubre una pista en una fotografía. Se da cuenta de que ha cometido un grave error: lo de Samantha no ha sido un suicidio, ha sido un asesinato. Poco después, en un lago local, aparece el cadáver de un joven. Y, aunque no parece haber ninguna relación con Samantha, los detectives pronto averiguan que también ha sido degollado. Ambos chicos habían pasado algún tiempo en la
Granja de la Unidad, un retiro para personas que buscan un modo de vida alternativo. Kim y su equipo descubren que, bajo la acogedora fachada de ese refugio, existe una siniestra comunidad, un lugar que se aprovecha de personas emocionalmente vulnerables.
Kim es consciente de que enviar a uno de los suyos de incógnito a la Granja de la Unidad supone un alto riesgo, pero, en su empeño por atrapar al criminal, sabe que no tiene alternativa.
Está convencida de que las víctimas conocían a su homicida y confiaban en él. Con Bryant distraído por la reactivación de un desgarrador caso —algo muy cercano a su corazón— y una agente encubierta pesando sobre sus hombros, la cordura de Kim está más comprometida que nunca. ¿Podrá proteger a sus seres más queridos antes de que el asesino se cobre otra vida?
13# RIVALIDAD LETAL
Tiene que evitar que le haga daño a alguien más. No quiero hacer estas cosas tan terribles. Ayúdeme, antes de que me vea obligado a hacerlo otra vez. Y volveré a hacerlo, porque no tengo alternativa. Nunca la he tenido.
En un ajetreado hipermercado, una niña se abraza sola a un osito de peluche. Horas después, el cadáver de su madre aparece en un solar abandonado. A la detective Kim Stone le da la impresión de haber sido un asesinato rápido y funcional. Pero sus instintos le dicen que, en este crimen sin sentido aparente, hay más de lo que puede descubrirse a simple vista. ¿Por qué matar a una joven madre que solo había salido de compras con su hija?
Poco después, en un parque de la localidad, aparece una segunda víctima con el cuello roto. Su hijo, de seis años, ha desaparecido.
Cuando al escritorio de Kim llega una carta manuscrita en la que el asesino le pide ayuda, le suplica que lo detenga y le ruega que impida que siga haciendo lo que hace, Kim sabe que se le acaba el tiempo para rescatar al niño sano y salvo.
Con la ayuda de un grafólogo y una criminóloga, la detective y su equipo se adentran en la mente del asesino hasta descubrir algo estremecedor.
Algunas de las víctimas tienen arañazos en las muñecas. Pero no son marcas al azar. El asesino está usando ese medio para comunicarse con alguien. Las preguntas son: ¿Qué dicen?, ¿con quién se comunica?
Kim tiene que resolverlo deprisa, o muy pronto otra alma inocente morirá.
14. RED DE MENTIRAS
Sentada en una habitación sin ventanas, se le revuelve el estómago. El tipo le ha quitado el teléfono y lo ha destrozado con el tacón del zapato. Ahora baja la cara y se la pone a pocos centímetros. Para ella, ya no hay vuelta atrás. Su vida, tal y como la conocía, se ha acabado.
La detective Kim Stone acude a un establecimiento de la localidad y lo que ve la deja atónita. Del hombre que tiene delante ha quedado muy poco como para identificarlo con la foto del carné de conducir. Ahora sabe que se enfrenta al asesino más enfermo con el que se haya topado nunca.
Pero, mientras comunica la devastadora noticia a Diane Phipps, la esposa de la víctima, Kim nota que algo no encaja en la reacción de la mujer.
Veinticuatro horas más tarde, Diane se ha esfumado con toda su familia.
Aparece un segundo cadáver. En una reserva natural de la localidad, han clavado a un hombre al suelo.
Desesperados por encontrar una rápida solución, Kim y su equipo desentrañan una pista vital, un secreto ferozmente guardado que no solo vincula a ambas víctimas, sino que podría costar aún más vidas.
Y es un secreto que también protegen algunos policías.
Enfrentada a las mentiras de aquellos en quienes debería confiar, así como de familiares que no quieren revelar nada, Kim navega en las aguas más profundas de su carrera. Y, por si eso fuera poco, Tracy Frost, la reportera local, abre la caja de Pandora en el caso de una mujer asesinada por su marido un año antes.
¿Qué motiva a este homicida sanguinario, que se ensaña con sus víctimas de una manera tan metódica?
Para atraparlo, Kim debe ahondar en sus motivaciones. Pero ¿conseguirá desvelar la terrible verdad y detenerlo antes de que ataque de nuevo?
Grace Lennard, una niña de ocho años, desaparece del jardín de la ludoteca en una soleada tarde de agosto. La detective Kim Stone acude de inmediato y encuentra una prueba escalofriante: la pulsera grabada de Melody Jones, otra niña secuestrada en un parque infantil hace veinticinco años.
Horas antes, el millonario Steven Harte ha entrado por su propio pie en la comisaría de Halesowen para hablar con Kim. Dijo tener información que llevará a la detective hasta Melody, pero que ella tendrá que ocuparse de un problema más urgente antes. Si quiere encontrar a Grace con vida, Kim tendrá que jugar los tortuosos juegos de Steven Harte. Tiene veinticuatro horas, ni una más. No solo debe exprimir todo lo posible de cada segundo de los interrogatorios, sino también escudriñar el comportamiento de Steven en busca de pistas ocultas.
Pronto, Kim y su equipo lo relacionarán con el secuestro de varias niñas en situación de riesgo, dos de las cuales habían sido retenidas durante un año y, luego, liberadas ilesas. Pero ¿dónde están Melody y las demás? Cuando en un parque local aparecen unos pequeños huesos humanos,
Kim teme lo peor.
Además, una escalofriante figura de su pasado ha vuelto para revelarle un secreto atroz, algo que golpeará a Kim donde más le duele.
¿Podrá la detective apartar sus propios demonios para salvar a Grace y a las otras niñas robadas antes de que se pierdan más vidas inocentes?
16# SEIS SEPULTURAS
Un secreto. Cuatro cadáveres. Seis sepulturas.
Cuando la detective Kim Stone llega a la escena de un incendio, se encuentra con los cadáveres de dos adolescentes y sus padres. Solo que esta tragedia no es lo que parece. Los cuatro cuerpos muestran heridas de bala y todos los indicios apuntan a que Helen Daynes, la madre, es quien ha disparado a su familia.
En el pasado de Helen, hay un historial clínico de depresión. Pero ¿fue eso lo que la llevó a asesinar a sus seres queridos? Mientras analiza la escena del crimen, Kim descubre una pequeña pista de vital importancia que da un giro a la investigación. ¿Podría ser otra persona el asesino de la familia Daynes?
Justo cuando Kim siente que está avanzando en el caso, un siniestro psicópata de su pasado la amenaza de muerte. Sin embargo, ella no está dispuesta a dejar la investigación y que el miedo domine su vida. Cuando averigua un impactante secreto que cambia todo lo que creía saber sobre Helen, se da cuenta de que los miembros restantes de la familia Daynes están en grave peligro.
El monstruo que acecha a Kim está cada vez más cerca. Hay cuatro cadáveres. Cuatro sepulturas recién excavadas. ¿Quién será el próximo? ¿Podrá Kim encontrar al asesino y salvarse antes de que sea demasiado tarde?
El cambio transformará su vida…
O supondrá su muerte.
Cuando Jamie Mills, un chico de diecinueve años, aparece colgado de un árbol en un parque local, se determina que su muerte ha sido un suicidio.
Tras un caso desgarrador que dejó su cuerpo y mente destrozados, la inspectora Kim Stone debería reincorporarse al trabajo de manera gradual, pero siente que algo en este caso no encaja, y cuando descubre que los padres de Jamie lo enviaron a una clínica para «curar» su homosexualidad, rápidamente toma las riendas de su equipo.
Las claves para destapar este perturbador caso están detrás de los muros victorianos de la Clínica del Cambio, dirigida por la familia Gardner. Ellos afirman que los pacientes acuden por voluntad propia y son libres de marcharse en cualquier momento. Pero ¿por qué los que han estado allí tienen tanto miedo de hablar sobre lo que sucede tras sus puertas?
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