En el polvoriento corazón de Rootstown Creek, Lila Shaw regresó a casa para establecerse en el rancho que nunca quiso y, finalmente, dejar atrás el pasado.
Catorce años antes, había jurado que jamás volvería. Entonces su padre murió y le dejó lo único que nunca quiso: el rancho familiar y todos los dolorosos recuerdos que conllevaba.

