1# LLAMAS Y CENIZA
Cuando las llamas consumen a alguien, existen dos opciones: dejarse reducir a cenizas o arder con una intensidad capaz de derretir incluso las cadenas que alguna vez los mantuvieron prisioneros.
Kaida Stormborn no llegó a la Academia de la Llama Eterna para convertirse en una leyenda; llegó para sobrevivir. No posee armaduras costosas, ni maestros de artes marciales, ni un nombre ilustre que la respalde. Solo carga con el peso aplastante de ser la hija de un general condenado por traición: repudiada por un reino que la vio arder, perseguida por la desaparición de su familia, obligada a portar sola las cicatrices de una vida destruida antes de siquiera haber comenzado.
