1# HOLLÍN Y NIEVE
Kezia Ludd lleva once años deshollinando las chimeneas de Somers Town y, desde que murió su marido, lo hace sola. O eso le dice a cualquiera que pregunte.
En el desván sobre su casa ennegrecida por el hollín duermen tres niños que no pertenecen a nadie. Nim, que no sabe escribir su propio nombre pero lleva doscientas chimeneas grabadas en la cabeza. Bird, que no ha pronunciado una sola palabra en diecinueve meses. Tuck, cuya tos empeora con cada helada. No existe un solo documento en Inglaterra en el que aparezcan sus nombres, y en el patio de Kezia hay una regla que nunca se discute: nadie sube arriba.

