1# LA MESTIZA
En Darkhen hay tres reglas. Las rompí todas la primera semana.
«Bienvenida a la Academia Darkhen», me dijeron. Darkblood la llaman los que ya han pasado un curso entero aquí. Y en Darkhen los romances prohibidos se pagan caros.
Regla uno: no te metas con los Siete. Regla dos: no pises el bosque de las hadas en luna llena, porque de ahí nadie vuelve igual. Regla tres, la importante: jamás te enamores de un instructor.
Me llamo Luna Hallows. Hace un mes vivía en una casa de acogida en Nueva York sin saber que la magia existía. Hoy soy la primera alumna humana de una academia llena de dragones, hadas, brujos y vampiros. Y, por lo visto, hija de Garrix. Como otras muchas, según me han dicho.

