Lía de Valdeluz fue invitada a la boda del siglo. Solo eso: invitada.
Su trabajo era sujetar el ramo, llevar un vestido que la torturaba y sonreír.Toda su vida fue la hermana de Alba, la Heroína de la Luz, la mujer perfecta que salvó el mundo. Lía, mientras tanto, restauraba libros viejos y discutía con autores muertos.

