Una voz grabada bajo el agua.
Un asesinato en la costa vasca.
Y una memoria que no pertenece solo a los humanos.
Cuando el biólogo marino Mateo Arístegui aparece muerto después de estudiar el extraño comportamiento de una manada de orcas frente a la costa de Bizkaia, nadie quiere relacionar su asesinato con los sonidos que había conseguido registrar en el fondo del mar.
Nadie, excepto Iria Salcedo.
