1# PRIMERA LÍNEA
Sara Urién sigue redactando titulares en su cabeza, aunque ya no tenga una redacción a la que enviarlos. Cuando acepta hacerse cargo de la comunicación de los Árticos de Madrid, encuentra un equipo recién ascendido, una pista con la calefacción caprichosa y mil doscientas butacas que parecen imposibles de llenar. El sueldo llega tarde. Las urgencias, nunca.
Aitor Mendoza salió de Jaca a los dieciséis años y aprendió a ordenar su vida como las líneas de ataque: por turnos, sin ruido y sin preguntas personales. Su padre dejó el hockey después de una lesión de rodilla cuando aún era joven. Aitor conoce el precio de convertir una carrera en un titular y no quiere que Sara se acerque demasiado a su vestuario.

