1# MÁLAKOR 1
Málakor ha sido criado en la infame isla de Ledaria, lo que implica pertenecer al Gremio de Asesinos y estar bajo las órdenes del cruel y despiadado Derian.
Al contrario que el resto de integrantes, Málakor detesta al gremio y todo lo que este implica, y disfraza de éxito las misiones que se le encomiendan con el fin de sobrevivir. Todo cambia cuando un día le ordenan un cometido que no le será tan fácil esquivar: acabar con la vida de la princesa Élinor de Ardacia, el más próspero de todos los reinos de Luara.
Allí conoce un mundo completamente nuevo, un lugar en el que podría olvidar una vida que odia y despedirse para siempre del gremio. Aunque deslumbrado por el brillo de un sueño, es consciente de que su único lugar en el mundo es Ledaria y de que ha de cumplir con su misión si no quiere acabar muerto.
Sin embargo, cuando llega a los aposentos de la princesa, descubre algo que no espera.La decisión que tomará en ese momento cambiará su destino para siempre.
2# MÁLAKOR 2
Málakor es ahora mercenario. Afincado en Paltia, trabaja para la Compañía de la Daga de Ielethar. Aunque sus días como asesino quedaron atrás, es difícil borrar la huella de una vida en Ledaria y esta le persigue allá donde va. A pesar de ello, es feliz inmerso en su cotidianidad. Todo cambia cuando un día llega una misiva de su amigo Háchpirey, el bardo, pidiéndole que regrese a Ardacia. Para Málakor, volver a ese lugar supone enfrentarse a viejos recuerdos, buenos y malos, pero no puede negarse a acudir en su ayuda. A Paltia han llegado rumores de sucesos extraños vinculados a criaturas oscuras y a un mal que penetra entre los muros de Ardacia abogando por su destrucción. Un mal que todos conocen como «La Sombra». Mientras que la oscuridad amenaza con destruir la insigne ciudad, Málakor tendrá que enfrentarse a nuevos enemigos y a otros que ya le son familiares. Nada conseguirá doblegar su férrea voluntad ni su afán por defender aquello que ama , aunque eso conlleve derramar su propia sangre. «¿Cuántos de tus sueños crees que van a morir mientras estés aquí, Málakor?».
Tras los hechos de Ardacia, el rey nombra caballero a Málakor y decide auspiciar la misión que lo conducirá a explorar los túneles , en busca de nuevos territorios y aliados, pero, sobre todo, en pos de dar caza a un peligroso y escurridizo enemigo . Alguien con quien Málakor tiene serias cuentas pendientes.
A pesar de las advertencias de quienes han estado en las entrañas de la tierra, y de los riesgos, él quiere llegar tan lejos como pueda, cobrarse una justa retribución y descubrir la verdad sobre su pasado y su destino . Aunque para ello deba verter sangre sobre sangre y teñir de rojo la negrura de las sombras que se ciernen sobre él .Junto a sus compañeros de viaje descubrirá un asombroso y nuevo mundo a su paso , y conocerá a otros que le brindarán su ayuda… o buscarán su destrucción.
Porque, en las profundidades del mundo, no siempre todo es lo que parece.
«Sangre sobre cenizas. Rojo sobre negro. Como el pendón de un ejército oscuro. Mi sangre sobre ese suelo… era un mal augurio».
El viaje por los túneles no ha estado exento de peligros ni de sorpresas , y tras una estancia en la ciudad de los enanos, llena también de retos, Málakor roza con los dedos la idea de llegar al otro lado para alcanzar al fin esa tierra mágica de la que todos hablan: Ítaro .
Allí espera dar respuesta a todas sus preguntas y seguir adelante en pos de alcanzar la Ciudad Maldita para acabar de una vez con su mayor enemigo , amparado ahora por los más oscuros poderes. Sin embargo, para poder continuar con su viaje, aún le queda un peliagudo reto : convencer a la reina de Aberrak .
La verdad y el honor serán su espada y su escudo , y con ellos luchará para abrirse paso hacia el nuevo mundo. Es menester que lo consiga, pues le aguardan revelaciones que no espera, nuevos amigos y enemigos , decisiones de vida o muerte, criaturas sorprendentes, giros vitales y algo más que no entraba en sus planes.
Algo que hará latir su corazón como nunca.
«Significas mucho para mí, nuadhair , y aunque llegue el día en que tengamos que separarnos, quiero que sepas que ni la distancia de mil océanos te arrancará de mi corazón».




No hay comentarios.:
Publicar un comentario