1# PODER PURO
Puedo curar a casi cualquiera.
Pero no si ya está muerto.
Hace once años, Heiligslicht me encontró en la oscuridad y me dio un hogar. Un propósito. Una chispa lo bastante brillante como para hacer retroceder la suciedad, la sangre y los monstruos que acechan Hope City.
Ahora soy una de sus sanadoras. Una de las mejores.
Eso significa que paso mis días vertiendo luz en cuerpos rotos, intentando salvar a personas que ya estaban medio perdidas antes de llegar a mi mesa.
A veces lo consigo.
A veces no.
