SERIE NOVILUNIO: LOBOS SIN LUNA - L. D. HEVIA VIEJO

1# LA LUNA PROMETIDA DEL ALFA

Briana no quiere volver con el hombre que la destrozó. Es un mafioso que la echó de su lado de la forma más cruel, una que todavía le produce pesadillas.
El problema es que Aidan no es un hombre … ni siquiera un mafioso… es el Alfa de la manada y solo la quiere a ella.
Puede tratar de mantenerse alejada de mí, pero no lo permitiré.
Puede intentar huir, pero no lo hará con la suficiente rapidez.
Puede negarme, pero siempre estaré junto a ella para recordarle quién soy.
Porque yo soy su destino, su futuro, su Alfa .« Aidan tomó aire y, simulando una tranquilidad que no tenía, abandonó el coche. La puertezuela de la cerca se abrió con facilidad. Al acercarse a su puerta una ráfaga de viento agitó su pelo y notó algo más… un oscuro aroma rodeaba la casa blanca, uno que se mezclaba con el de su mujer.
Lo ignoró. Estaba nervioso y quería acabar con aquello lo más rápido posible. Tenía cosas que hacer en la ciudad. No podía perder más tiempo, no cuando se trataba de una simple humana.
Hizo sonar el timbre hasta que escuchó unos pasos. Su corazón se aceleró. Después de lo que le había pasado, de lo que él le había hecho, habría esperado que fuera más cautelosa, que mirara por la mirilla o a través de los cristales de las ventanas, pero Briana no hizo nada de eso.
Ella no era así, nunca lo había sido y se alegró de que, al menos, eso no se lo hubiese arrebatado. Seguía siendo la misma niña confiada que había conocido ».

2# LA LUNA CAZADA POR EL ALFA

Duncan , el Alfa de los moteros , está desesperado por encontrar a su Luna . Después de que su rival se uniese a su compañera, él quiere lo mismo.
Lástima que no disponga de su lobo para ayudarlo…
Y que la Cacería esté a punto de celebrarse…
Y que ocurra algo… que lo cambie todo para siempre.
Y que ese algo tenga nombre… de mujer .
«Miró alrededor y vio sus miradas… fijas en la pequeña figura a su lado.
La idea de que cualquiera de ellos tratase de arrebatársela…
La forma en la que la miraban con el deseo grabado en sus ojos…
El hecho de que pudieran adivinar sus hermosas curvas solo cubiertas por su cazadora…
Los rasguños que había visto en su hermosa piel…
El sonido de sus sollozos retumbando en sus oídos…
Ya no era furia lo que sentía, era un furor abrasador, visceral, incontrolable… que provocó lo impensable. Su corazón se saltó un latido.
Después de más de un siglo, sintió la antigua llamada, un lejano eco, el recuerdo de un viejo compañero tratando de volver a la vida. Solo podía pensar en ella… en su ardilla… en
Alanna…
Justo antes de que el dolor lo atravesase, los huesos crujiesen y la piel le quemase…
Él estaba allí.
Estaba cambiando.
Su lobo había despertado y reclamaba su derecho a protegerla, a vengarla, a acabar con cualquiera que se atreviese a causarle dolor.
Un aullido recorrió todo el bosque y él lo supo; la furia protectora de la bestia se había despertado… mientras en su mente escuchaba con claridad las palabras.
¡Luna! Luna… Mi Luna »

3# LA LUNA COMPARTIDA POR LOS ALFAS

Cael y Fergus , los Betas de las dos manadas que controlan la ciudad, han establecido una amistad improbable basada en su mutua afición por las peleas.
Cuando sus lobos señalan a la misma mujer como su compañera todo cambia… No están preparados para el giro del destino que la Diosa les tenía reservado.
¿No se supone que existe una única compañera para cada lobo?
Sí, pero eso no significa que una mujer no pueda tener más de un compañero.
Y eso tampoco significa que la elegida… esté dispuesta a unirse a dos licántropos posesivos que dedican su tiempo a pelear… y perseguirla .
«Aidan estaba a la puerta de la Mansión esperando. Por el lazo mental había percibido a Cael y su transformación y se había puesto en guardia. Inmediatamente, había dado órdenes a la manada. Su Beta había encontrado a su compañera y su manada estaba allí para apoyarlo, pero había algo mal… terriblemente mal.
En cuanto lo vio aparecer seguido por Fergus comprendió que las cosas todavía eran peor de lo que había supuesto.
¿La Diosa había destinado una sola mujer para los dos Betas?
¿Por qué habría hecho algo así?
¿Se trataría de un error?
¿Por qué su compañera tenía un ojo morado y el labio roto?
No tuvo tiempo de preguntar a los dos licántropos. En cuanto las mujeres se fueron, se desató la tormenta… en forma de pelea.
–Es mi compañera y si crees que la puedes reclamar, estás muy equivocado. –La rabia en Cael era palpable. No le extrañó. Era una situación completamente inesperada que no sabía muy bien cómo iban a manejar.
–No tengo ni idea de por qué crees que es tu compañera, pero jamás lo será porque ella… ¡Ella es mía! ».

No hay comentarios.:

Publicar un comentario